La figura y la obra de Federico García Lorca continúan suscitando, casi noventa años después de la muerte del poeta, el interés de investigadores, críticos y público. «Su obra —afirma Andrés Soria Olmedo— sigue pareciendo próxima y necesaria, a un tiempo familiar y resistente a ser descifrada». En Fábula de fuentes Soria Olmedo analiza la relación simultánea que Lorca mantuvo con la tradición y con la vida literaria de su época: el diálogo con el pasado y con el presente del que surge la individualidad de su obra. A lo largo de un recorrido por la formación literaria de Federico y del análisis de algunos textos escogidos, la figura del poeta aparece, al fin, dibujada como la de un «clásico moderno».